A 14 AÑOS DE LA MASACRE DE AVELLANEDA: NO OLVIDAMOS, NO PERDONAMOS, NO NOS RECONCILIAMOS

    A 14 años de la masacre de Avellaneda podríamos escribir una y mil palabras sobre los hechos y sus victimas. Elegimos reproducir dos textos, uno de Leo Santillán, hermano de Darío y otro de Vanina Kosteki, hermana de Maxi  publicados por “La Garganta Poderosa” y en ellos nuestro recuerdo y homenaje:

¿QUIÉN FUE DARÍO?

   A 14 años de su partida, no tengo palabras para describir a mi hermano, de verdad, no las tengo. Y si las tuviera, no alcanzarían, porque día a día, año a año, aparecen nuevos recuerdos en mi mente. Tenía un carácter muy fuerte Darío, una impronta marcada que le permitió ser gigante con tan solo 21 años, 21 años mentirosos, que se perdían en la inmensidad del respeto que generaba entre sus compañeros. Marcado por distintas circunstancias de la vida, hubo una que lo transformó y definió para siempre: las necesidades que padecían los vecinos del barrio. Solidario, profundamente solidario, entendía también que debía poner límites, y sabía cómo hacerlo. Juntos, pasamos muchísimas adversidades a lo largo de nuestra vida, pero él siempre las enfrentaba, asumiendo las consecuencias. Y miren si no habrá sido así que aquella noche, el día antes de su asesinato, cuando estábamos todos reunidos en el local de Lanús, preparando la marcha del día siguiente, nos miró con toda su serenidad y nos dijo: “Mañana van a matar compañeros”. Todavía nos sigue mirando. Y sí, es muy fuerte recordarlo así, pero es necesario para poder comprender su lucha, para no abandonarla. Nunca más. Porque eso lo tenía claro mi hermano, tan claro que alguna vez me sentó para decirme: “Mirá, Leo, yo no voy a ver la revolución; pero los hijos de mis hijos sí. Y los chiquitos de nuestros compañeros piqueteros, van a dirigir esa lucha”. En 2002, el pueblo recién estaba despertando de la crisis, pero él tenía fe, tenía mucha fe, en los seres humanos. Entonces, si ustedes me preguntan quién fue Darío, yo les respondería que Darío no fue una persona: Darío fue miles de personas, esos miles de chicos a los que dedicó su vida con todo el corazón, esos miles de chicos que hoy levantarán su bandera, en el Puente Pueyrredón.

¿QUIÉN FUE MAXI?

   Mi hermano era un artista, ése sí que era un artista, dibujante y escritor, un luchador con portación de poesía. Tirando trazos, disparando versos, cursó en dos escuelas con orientación artística, donde pasó infinitas horas pintando, guitarreando y cantando folclore. Todos los días, a cada rato, entre sus tareas habituales, Maxi iba librando sus propios combates culturales. Y escribía, escribía mucho, porque sentía que la victoria venía por ahí: “La mejor pelea se gana con palabras”. Tranquilo, con la paz de los honestos, trataba de evitar los conflictos innecesarios y jamás me dejaba sola, nunca, porque éramos muy unidos. De hecho, nos mandaban juntos a todos lados y compartíamos grupo tanto en el club como en la iglesia, entre tantas otras cosas, como aquella última vez, en aquel cumple de mamá. Mi hijo de 14 años tenía apenas 8 meses y volaba en los brazos de mi hermano, que solía levantarlo para agitarlo con esa energía de los tíos que zamarrean a sus sobrinos, mientras las madres nos ponemos nerviosas. Me parece estar viéndolo ahora, ayer, mañana. Cómo no, lo estoy viendo ahí, ese último día, tan joven, tan vital, tan feliz, ahí, jugando con sus siete sobrinos, disfrutándolos a pleno. Bien podría decir que aquella imagen contiene mi último recuerdo, pero se trata de un recuerdo vivo, activo, vigente, porque nuestro gran sueño era compartido: queríamos ser grandes artistas y recorrer todo el mundo a la par, publicando cuentos para chicos, escritos a dos manos e ilustrados con sus dibujos… ¿Qué siento? Que lo extraño, que lo siento, que lo siento mucho. Y sí, me resulta imposible dejar de pensar cuántas cosas podríamos haber compartido, si no me lo hubieran arrebatado, pero de algún modo las seguimos compartiendo y, de algún otro modo, no es cierto que hayan podido arrebatárnoslo. Pues si ustedes me preguntan quién fue Maxi, yo les diría muchas cosas, pero hay una que les diría primero: Maxi fue un gran compañero.

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