El magisterio se resistió a abandonar la toma del CGE

Por Renzo Righelato

   Las amenazas de desalojos y los llamados de ministros del Gobierno de Gustavo Bordet no lograron persuadir ni amedrentar a los trabajadores de la educación pública que toman pacíficamente el Concejo General de Educación (CGE), confirmó AIM. Reclaman que la Gestión provincial retrotraiga los descuentos y aumente el presupuesto para la educación pública.   


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   En los últimos meses, el CGE fue fuertemente custodiado los días de movilización de la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer). Algo sabían desde el Gobierno, pero no lo suficiente. Desde hace meses la docencia de Paraná vociferaba la posibilidad de tomar la Casa de la Educación Entrerriana, pero la medida fue contenida hasta ayer cuando —a las 8 de la mañana— el plan comenzó a correr.

   “Entramos de a uno a las 8 y a las 9:30 la toma fue un hecho”, recordó a esta Agencia la secretaria Gremial de Agmer Paraná, Rebeca Guerreiro.

   Los medios reflejaron la jornada de lucha pero (la mayoría) mesuró sus títulos y evitó la palabra “toma” y prefirieron situar la protesta en la “puerta del CGE” —quizás por algún “discreto” llamado de prensa de Gobernación—, pero no pudieron desmovilizar a los trabajadores quienes, enfurecidos, llegaron al edificio donde sesionó la Convención Constituyente que reformó la Constitución que Bordet y su Gobierno violan sistemáticamente, desfinanciando la educación pública, financiando la tercerización educativa y persiguiendo a los trabajadores con amedrentamientos  y descuentos hasta los límites impensados.

   El primer intento de persuadir a los trabajadores fue el infructifero diálogo propuesto por vocales políticos del CGE, quienes no presentaron ningún tipo de respuesta. A las 14, un cuerpo de policías estaba atento a la orden para desalojar el edificio —confirmaron fuentes seguras a esta Agencia—, pero el cambio de guardia de los maestros superó las expectativas y el Gobierno decidió suspender la violenta medida. Por la tarde —mientras un matutino gráfico confirmó los insólitos e inconstitucionales descuentos por los días de paro y Bordet confesaba la posibilidad de una nueva propuesta salarial— el ministro de Gobierno, Mauro Urribarri, convocó a dialogar a los líderes sindicales con la condición de “levantar la toma”, pero no tenía soluciones reales y el teléfono del hijo del ex gobernador Sergio Urribarri se cortó.

   Con el ocaso,  la música comenzó a sonar más fuerte dentro del hall del edificio. Sí, en la Casa de la Educación los docentes escribieron con sus tizas una página más en la lucha del movimiento obrero y se quedaron ahí apostados con termo y mate, guitarras, tambores, pinceles y proyectores.  Algunos con sillones que trajeron de sus casas, otros en el piso con sus hijos…

   Mientras los grupos de música pasaban, tres mujeres pintaban una bandera “para aportar, desde el arte, un granito de arena a esta lucha en defensa de la escuela pública y de los derechos de los trabajadores”, contó  a esta Agencia Carmen Pacheco, con su pincel en la mano.

   La bandera reflejó claramente el pedido: “La idea era expresar que el reclamo es justo, porque somos trabajadores y merecemos un salario digno, que las escuelas estén mejores, que los niños puedan acceder a las becas y que haya matricula adecuada, es decir, el objetivo de esta lucha es más presupuesto para la educación pública”.

   En ese sentido, la secretaria de Jubilados de CDC de Agmer por la agrupación Rojo y Negro, Alejandra Gervasoni, dijo a esta Agencia que el contundente paro de ayer y la toma al CGE  “son muestra del cansancio de los docentes ante los abusos de los Gobiernos que pagan salarios insuficiente, montos en negros y no invierten en infraestructura ni en condiciones laborales dignas”. Además, recordó que exigen la derogación de las Resoluciones que persiguen a los trabajadores.

Recuperar una de las mejores tradiciones del movimiento obrero

   La toma “es una forma de recuperar una de las mejores tradiciones del movimiento obrero con un plan de lucha fuerte que debería tener una respuesta política rápida por parte del Gobierno que se autoproclama ‘dialoguista’, porque sino se le caerá la careta  con esta situación”, dijo a esta Agencia el ex secretario general de Agmer, César Baudino, quien aclaró que “retomar las negociaciones deberá estar sujeto a respuestas concretas que impliquen regularizar la situación salarial, que no existan descuentos y que haya una propuesta salarial superadora, porque a esta situación se llegó por el autoritarismo del Gobierno que otorgó un absurdo seis por ciento por decreto”.

   En ese marco, el profesor de historia resaltó que lo que se reivindica es la dignidad de los trabajadores, “porque se llegó a un descuento salvaje sobre un salario miserable, lo que atenta a la manutención de las familias y esta medida la tomó un Gobierno provincial que se llena la boca hablando de derechos e inclusión, hasta algunos funcionarios criticaron a Mauricio Macri y no hacen una autocritica a su propia Gestión”.

Fuente: AIM digital

 

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