A 11 años del primer grito, decimos ¡Basta de femicidios y de desmantelar las áreas de prevención y acompañamiento! ¡Basta de políticas de ajuste donde las más empobrecidas somos las mujeres! No a la reforma previsional!
Desde ATE expresamos nuestro más profundo repudio y dolor ante los femicidios ocurridos en los últimos días. En Argentina cada 31 horas un varón se convierte en femicida, la violencia machista sigue siendo una realidad cotidiana en nuestro país.
Dos adolescentes, Dulce y Agostina, y la joven Noelia fueron asesinadas en estos últimos días. No se tomaron denuncias, no se las buscó con celeridad, se encontraron sus cuerpos, tarde. El Estado sigue sin cuidar nuestras vidas. Cada mujer asesinada por razones de género es una vida arrebatada, una familia devastada y una herida abierta en toda la sociedad.
El 3 de junio de 2026, se cumplen 11 años de la primera marcha de Ni Una Menos, movimiento que nació en 2015 como una expresión de repudio ante el femicidio de Chiara Páez en la provincia de Santa Fe. Organizaciones feministas y familiares de víctimas de femicidios nos reunimos en esta fecha, año a año, para continuar la lucha contra la violencia machista.
Como trabajadoras y argentinas, en un contexto de desmantelamiento de las políticas contra las violencias por motivos de género y ante la exacerbación de la violencia machista y los discursos de odio que ponen en peligro a miles de personas, especialmente a mujeres, disidencias y colectivos más vulnerables, llamamos a todos los sectores a trabajar por la unidad contra las políticas excluyentes y ajustadoras de Milei y Frigerio.
Sostenemos que el Estado es responsable indelegable de garantizar políticas integrales, presupuesto suficiente, equipos interdisciplinarios, formación con perspectiva de género y el pleno cumplimiento de la Educación Sexual Integral. El vaciamiento de programas, la precarización de las trabajadoras y trabajadores, y el ataque a las políticas de género profundizan la vulnerabilidad de mujeres y diversidades. Sin prevención no hay justicia; sin derechos no hay libertad; sin igualdad no hay democracia.
Desde el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven”, en colaboración con la Universidad Nacional del Delta presentaron recientemente un informe con los datos de víctimas letales de violencia de género ocurridos en Argentina a 11 años de la histórica movilización del #NiUnaMenos.
Entre el 3 de junio de 2015 y el 24 de mayo de 2026 se registraron al menos 3205 víctimas letales de violencia de género: 3144 femicidios directos y vinculados, 46 transfemicidios y travesticidios y 15 instigaciones al suicidio.
En estos 11 años hubo 1 femicidio cada 31 horas. Detrás de cada número hay vidas truncadas, familias devastadas y un Estado que sigue sin dar respuestas integrales frente a las violencias machistas.
Algunos datos que muestran la gravedad de esta problemática:
• el 85% de los femicidas pertenecía al círculo íntimo o era conocido de la víctima.
• el 63% de los femicidios ocurrió en la vivienda de la víctima o compartida con el agresor.
• al menos 2714 niñas y niños quedaron huérfanos.
• el 17% de las víctimas había realizado denuncias y el 10% tenía medidas de protección.
Sólo entre el 1 de enero y el 24 de mayo de 2026 hubo 99 víctimas fatales de violencia machista.
A esto se suman discursos negacionistas y odiantes que banalizan la violencia de género y ponen en riesgo nuestras vidas.
En este marco, aunque pretenden invisibilizarnos, nos movilizamos en una nueva Jornada de Lucha. Desde el dolor y la bronca, frente al ajuste y la crueldad, salimos todas.
Salimos a las calles a gritar vivas y libres y desendeudadas nos queremos. Frente a los nuevos femicidios de Agostina, Dulce y Noelia exigimos justicia y volvemos a gritar Ni Una Menos.
Este miércoles una multitud llenó las plazas al grito de ¡Ni Una Menos, vivas nos queremos!
Frente a la Casa de Gobierno se dio lectura a un documento con fuertes reclamos al gobierno nacional y más fuerte a Frigerio y cada uno de sus ministros. Son responsables por el abandono del Estado a las mujeres, disidencias y sectores vulnerables. Asimismo, se reafirmó el rechazo a la reforma previsional que atenta sobre los derechos de los trabajadores y particularmente empobrece más a las mujeres.