Con una importante participación de trabajadoras y bajo la consigna “No queremos que nos miren en el baño, por un hospital libre de violencias sexistas”, se realizó, en la mañana del martes 12, una Asamblea en el Hospital Escuela de Salud Mental (HESM).
El encuentro de más de 50 trabajadoras del hospital buscó llevar al diálogo en un espacio público, una situación grave que se está viviendo en dicho nosocomio desde hace casi de un mes y medio.
Compañeras y compañeros denunciaron mediante esta asamblea que el 31 de marzo del corriente se encontró un dispositivo de filmación en el baño de uno de los servicios de internación del hospital, que fue ubicado por un enfermero del sector.
El hecho tiene dos denuncias en sede judicial y el inicio de una investigación sumaria al trabajador. Sin embargo, al día de la fecha, no hay impedimento judicial ni administrativo que prohíba que la persona denunciada vuelva a trabajar. Esto preocupa y genera malestar en la comunidad hospitalaria que exige que, con carácter de urgencia, se adopten medidas institucionales para llegar a sus espacios de trabajo sin miedos y también piden la protección de usuarios/as del sector vulnerado.
En la asamblea se discutió qué herramientas tiene el colectivo de trabajadoras y trabajadores de la salud pública ante estos hechos que son violaciones a la intimidad y a la integridad psicofísica de todo el sector.
La institución presenta un clima de extrema preocupación, incertidumbre y temor porque a más de 45 días de lo acontecido, no se han tomado medidas institucionales de cuidado colectivas, aún habiendo sido sugeridas por el equipo interdisciplinario del protocolo del Espacio de Género y Diversidad con el que cuenta el hospital.
Ante la gravedad de la situación fueron informados del hecho el Comité de Bioética (COBIPA) del HESM y el Organo de Revisión Local de la provincia. Dejando abierta la posibilidad de continuar pensando estrategias intersectoriales.
Además, se sabe que esto no es un hecho aislado, sino que ya hay antecedentes de otros trabajadores implicados en causas similares en otras instituciones de salud.
Desde la secretaría de género de ATE se hizo mención de todos los marcos legales que nos amparan, y se pidió la plena implementación del Convenio 190 sobre la Eliminación de la violencia y el Acoso en el Mundo del Trabajo adoptado por la conferencia General de la Organización Internacional del Trabajo.


